20 dic. 2015

Reseña: Déjame marchar




Libro:  Autoconclusivo
Autor: Alejandra Rodríguez Machín
Editorial: Autopublicado
Año de publicación: 2015
Número de páginas: 352
Precio aproximado:  4 euros (formato digital)
Género: Romántica Adulta
Tapa: Tapa blanda con solapas

Sinopsis: Gabriela es fuerte, decidida, segura de sí misma. Cualidades que se ven afectadas cuando conoce a Michael. Se ve obligada a huir a Lanzarote para poder retomar el control, ya no es dueña de su cuerpo, ni de su mente. Allí conoce a Rosa, dependienta de una librería de pueblo con ansias de vivir pero atada a un matrimonio sin amor. Gabriela abre un mundo nuevo para Rosa, lleno de oportunidades y de posibilidades y Rosa intenta ayudar a Gabriela a retomar las riendas de su vida. Michael, dueño de un pasado turbio que Gabriela lucha por desvelar, tiene un gran poder de seducción y no va a dejarla escapar tan fácilmente. Gabriela descubre que, en el amor, aunque se ponga tierra de por medio, el pensamiento y los sentimientos traspasan todas las barreras. ¿Realmente podemos confiar en nuestras propias decisiones, cuando el corazón ha perdido la cabeza?


Alejandra es la segunda autora novel que se unió a la iniciativa Comprometida con los autores noveles mandándome su primera novela en pdf para que la pudiera leer y reseñar. Lo primero que tengo que decir antes de hablaros más a fondo de la historia que nos cuenta Alejandra, es que al principio tuve varios problemas con el formato de la novela ya que mi ebook no lo aceptaba correctamente y me era imposible leerla. Se lo comenté a Alejandra, y ella sin ningún problema me lo volvió a mandar hasta en dos formatos diferentes hasta que finalmente pude leerlo. Yo personalmente valoro muchísimo la cercanía de un autor con sus lectores y ella ha demostrado ser una persona muy humilde y cercana.

Gabriela es una mujer adulta con un futuro prometedor: Es arquitecta, una de las mejores de Madrid, trabaja en lo que le gusta, gana mucho dinero y se le da genial. Vive con su novio Javi, amigo de hace varios años, en una casa preciosa. Su familia la adora y ella también les quiere muchísimo. Su vida es perfecta. Hasta un día que aparece un hombre en su despacho para proponerle un nuevo proyecto. El chico se llama Michael y quiere que Gabriela diseñe personalmente su nueva casa, un inmenso edificio de varias plantas. Ella acepta gustosa; necesita el dinero para un nuevo proyecto que tiene en mente y sabe que con ese palacio que quiere Michael tendrá dinero de sobra.
Poco a poco y sin ella quererlo acaba viendo a Michael más atractivo de lo que le pareció en un principio (que ya era mucho) y empiezan juntos una rutina de verse todos los días. Pero cuando todo parece que va perfecto, algo se rompe. Gabriela huye a Lanzarote para alejarse lo más posible de Michael, de su pasado que desconoce pero no pinta bien, y de su futuro.
En la isla conoce a Rosa. Ella es dependienta en la librería del pequeño pueblo al que se ha ido a vivir. Se conocen, congenian muy bien y en poco tiempo se hacen inseparables. Rosa es casi de la edad de Gabriela pero ya está casada. Hace mucho años se casó con David, el que era el hombre de su vida. Pero hoy en día, no sabe qué pensar. Su marido pasa bastante de ella y no le demuestra el cariño que ella se merece. Está perdida.
Gabriela está en la isla tres largos meses, aunque a ella se le pasan volando. Un día o una noche, no recuerdo muy bien enciende su móvil después de haber estado semanas incomunicada, introduce el pin y se da cuenta de que tiene un mensaje suyo, de Michael. Durante los siguientes días mantienen muy poco contacto, hasta que una mañana él le dice que sabe que vuelve a Madrid por su cumpleaños y que quiere hablar con ella para aclarar las cosas. A ella no le sorprende que sepa todo de su vida, el mejor amigo de Michael es Josef, un detective muy bueno en su trabajo, demasiado.
Gabriela invita a Rosa a irse con ella a Madrid durante unos días para conocer la ciudad, a su familia y para no estar sola si se le presenta Michael delante, aunque esto último no se lo dice. Ella acepta encantada.

Descubrí este género poco antes del verano y me encanta. Estaba acostumbrada a las novelas juveniles románticas en las que todo es bonito, los diálogos te sacan suspiros y sonrisas y los personajes enamoran. Y, ojo, aunque voy a seguir leyendo ese tipo de novelas porque me gustan mucho, las novelas New Adult te enseñan la otra cara de la historia. Te cuenta como es la vida pasada la época de la adolescencia, los amores y desamores de una manera más intensa y unos personajes más maduros. Y eso es lo que he encontrado en Déjame marchar.

El argumento de la novela me ha gustando bastante puesto que no te da todo de golpe. No te plantea la situación encima de la mesa para que tú mismo descubras cómo acaba, sino que tampoco te cuenta el principio. Los lectores sabemos que Gabriela ha huido de Michael a Lanzarote pero no sabemos el por qué. No conocemos quién es Michael y porque ha puesto patas arriba la maravillosa vida que tenía ella antes. Y según van pasando los capítulos se nos va desvelando todo poco a poco.

La trama se podría dividir en dos partes: La trama amorosa y la trama de amistad. Las dos me han encantado. En la primera encontramos la historia de Gabriela y de Michael. El cómo se conocieron, qué pasó para que ella se fuera de Madrid y toda la historia que ocurre cuando ella vuelve a la capital para celebrar su cumpleaños. La trama de amistad es maravillosa. Nos hablan de la relación de Gabriela y de Rosa, ésta última una auténtica loca con la que me he reído muchísimo. Ellas se conocen de hace poco tiempo pero se han vuelto íntimas. Se lo cuentan todo, se aconsejan mutuamente y protagonizan unas escenas mágicas.

En la forma de narrar de la autora he encontrado algunos fallos. Y es una pena, porque desde el primer momento me di cuenta y me cercioré anoche cuando leí el punto y final que esta novela tiene mucho potencial, de verdad lo pienso. Es una historia muy buena, con unos personajes bien formados que parecen reales, y unos escenarios perfectamente descritos que hacen que te metas completamente en el libro, pero el abuso de las comas en lugar de puntos, alguna falta de ortografía y pequeñas erratas hacen que te desconcentres un poco.
Yo estoy convencida de que si Déjame marchar hubiera pasado por las manos de alguna editorial, o simplemente por una corrección ortotipográfica, estaría de diez. Porque es una gran novela con una historia increíble. Los que seguís mi blog de hace tiempo sabéis que no digo esto a la ligera.

Y ahora quiero hablaros de los personajes. A parte de la protagonista podemos encontrar a otros tres personajes principales a lo largo de la novela. Todos ellos están muy bien definidos. Son totalmente diferentes los unos de los otros, cada cuál tiene su vida, sus ilusiones, sus problemas y sus preocupaciones. Y todos ellos me han ganado totalmente.

Gabriela, como he dicho antes, es una mujer con un gran talento y una vida perfecta. Es trabajadora, decidida, segura de sí misma y cabezota, muy muy cabezota. Es arquitecta y le gusta mucho su trabajo. Su sueño es abrir su propia empresa y por eso acepta la propuesta de Michael para diseñar su nueva casa. Aunque es cierto que ha habido varios comportamientos y decisiones que ha tomado durante la novela que no los he entendido y que yo en su lugar hubiera actuado de manera diferente.
Rosa es una chica Canaria que nunca a salido de su pequeño pueblo en Lanzarote. Trabaja como dependienta en la librería del pueblo y es allí donde conoce a la que se convertirá en su mejor amiga. Lleva varios años casada con David, un hombre que trabaja en el campo si no recuerdo mal y que en su momento fue el amor de su vida. Ella le quiere muchísimo pero cada día que pasa se siente más sola. David no le da el amor ni el cariño que ella quiere y merece. Pero gracias a Gabriela, Rosa aprenderá a vivir, a eliminar todas las cargas de su vida y a ser feliz. En definitiva, vivir por y para ella. Es muy alocada y divertida. Sinceramente, yo quiero una amiga como ella.
Michael. Qué puedo decir de Michael... es un hombre adinerado. Tiene mucho poder y SIEMPRE todo bajo control y, a una mala, está Josef para ayudarle. Posee absolutamente todo lo quiere, excepto a ella. Gabriela escapa a entendimiento y a su poder. Desde el día que la conoció hay algo en él que no le gusta, que no entiende. Ella provoca en Michael unos sentimientos que jamás imaginó que estarían ahí. Sin embargo no la quiere a su lado pero a la vez necesita que esté ahí. No la deja marchar. Él es dueño de un pasado que únicamente conocen él y Josef, un pasado del que se arrepiente cada día que pasa y del que parece no poder escapar.
Y por último pero no menos importante, tenemos a Josef. Sinceramente este personaje me ha llegado de una manera muy especial. Es el mejor amigo de Michael  y gracias a eso conoce a Gabriela y a Rosa. Trabaja como detective y no hay nada que él no sepa. Controla todo y sabe donde está cada persona y cómo se siente con solo pulsar un botón. Tiene contactos por todo el mundo. Es atractivo, puede tener a la mujer que quiera, pero al contrario que con Michael, no hay que excavar muy hondo en él para encontrar su lado tierno y sensible. Es amigo de sus amigos y será un gran aliado de Gabriela a lo largo de la historia. Yo necesito un Josef en mi vida, ¿alguien me lo regala por Navidad?

Por último, el final. Como ocurrieron altibajos hasta el final de la novela, el último capítulo me pilló un poco de corrido. Era como si los problemas que habían ocurrido hacía tan solo unas páginas se hubieran solucionado de golpe. Es un epílogo un tanto precipitado. Pero bueno, como termina como yo quería, no me voy a quejar jajaja.

En definitiva, Déjame marchar es una nueva apuesta dentro de la literatura New Adult con una historia fresca y diferente y unos personajes únicos que enamoran desde el primer momento.






Podéis comprar esta fantástica novela tanto en papel como en digital.

Alejandra se ha unido al mundo blogger y a abierto un blog donde habla de su vida como escritora y de sus nuevos proyectos que, si no me equivoco, pronto saldrá a luz una nueva novela con una protagonista llamada Sara.


1 comentario:

  1. Soy Sandra, de haz que los días cuenten, no puedo entrar ahora mismo en mi cuenta pero en el momento que he visto que ya has colgado la reseña, no he podido resistirme a leerla.
    Me ha encantado la reseña que has hecho y, sobre todo, ver que has disfrutado de esta novela tanto como yo. Sabes que en muchos momentos opinamos igual y me siento identificada con muchos aspectos que has descrito aquí, en definitiva, ¡espero seguir leyendo reseñas tuyas!

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